Estas ahí contemplando el cadáver putrefacto de esa prostituta,
Y dejas a su suerte a la niña que solloza la ausencia de su madre,
Entras al salón orgulloso del pasado y abandonas el futuro.
Desdichada suerte la que permita que las palabras de los comunes salgan de tu lengua,
Aprendiste bien a justificar al pueblo y a condenar el ciudadano,
Tus problemas no son tuyos, pero son para los demás.
Tu esperanza levanta la cabeza del maestro,
Sus pies reposan sobre tu corazón,
La confianza de los tuyos sostiene tu aliento,
Y todos ellos rectifican las mentiras de tu señor.
jueves, 5 de marzo de 2009
Historia
Ayer éramos dos y hoy somos cuatro,
Ayer fuimos todos y hoy estoy sólo,
Ayer eras tú y hoy soy yo,
Y sigo haciendo cuentas y no entiendo este relato.
Escucho la felicidad de antaño,
Veo las vestiduras desgastadas,
Y aún no recuerdo al insensato,
Así que no vengas a mí por la respuesta.
En mi memoria juegan los recuerdos,
Pero no te veo ahí, no lo veo a él,
Ahora no está él, no estoy yo,
Y tú sigues buscándonos.
Porque la justicia nos persigue
Si no recuerdo la culpa,
Por qué estas insistiendo en castigarme,
Si ya no soy nada.
Ayer fuimos todos y hoy estoy sólo,
Ayer eras tú y hoy soy yo,
Y sigo haciendo cuentas y no entiendo este relato.
Escucho la felicidad de antaño,
Veo las vestiduras desgastadas,
Y aún no recuerdo al insensato,
Así que no vengas a mí por la respuesta.
En mi memoria juegan los recuerdos,
Pero no te veo ahí, no lo veo a él,
Ahora no está él, no estoy yo,
Y tú sigues buscándonos.
Porque la justicia nos persigue
Si no recuerdo la culpa,
Por qué estas insistiendo en castigarme,
Si ya no soy nada.
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