Es tentador cuando pensamos en la sociedad, y sus cambios remitirnos a cada uno de los eventos fuerza por los cuales se ha adjudicado la transformación de la humanidad. Por ejemplo, es un lugar común en el pensamiento occidental llegar a la revolución francesa, y especialmente al año de 1789 como el año donde la modernidad triunfa en occidente. Sin embargo, la modernidad se ha instaurado en un proceso de largo plazo, donde el cambio de las ideas ha estado acompañado en el cambio de las costumbres, y sólo a través de ese cambio en la cotidianidad, poco a poco lo que llamamos modernidad a moldeado las distintas sociedades del globo. No profundizare en este punto, puesto que ha sido extensamente trabajado por autores cómo Tilly, Charlles, Kunt, etc. Sin embargo desde ya podemos advertir una primera "ley natural" del cambio: este solo es palpable en las acciones de los agentes sociales que las impulsan. los discursos de poder que hablan acerca de estos cambios no sólo pueden ser contradictorios, si no que tratan de sintetizar las diferentes experiencias y hábitos comunes, en valores, y momentos específicos. El percatarnos de esta primera diferenciación entre cambios cotidianos, y momentos e ideas fuerza nos ayuda a entender esta primera proposición.
Ahora entramos en una falsa aporía, si hay discursos que tratan de sintetizar hábitos y experiencias en ideas fuerza, entonces los cambios sociales siempre deben ser propuestos, diseñados y ejecutados por agentes progresistas de la sociedad, y su contraparte social son las fuerzas retardatarias; esto implicaría no sólo la linealidad progresiva de la sociedad, sino la poca incidencia de los agentes sociales sobre su propio destino, y por lo tanto la imposibilidad de ser verdaderamente auténticos ya que las nuevas ideas siempre estarían enmarcadas en la lógica progreso o retroceso. Ahora un ejemplo para dimensionar la falsedad de esta proposición, y el porqué los cambios sociales debe ser considerados como accidentes o accidentales. Si suponemos una conversación entre dos campesinos, uno realista y otro revolucionario, podemos percatarnos la importancia del sistema de creencias y de experiencias vividas en la justificación de cada una de esas posiciones; ahora esto nos llevaría a suponer falsamente que es el párroco o el político el agente social quien impulsa las diferentes posiciones, sin embargo nos enfrentamos a la misma situación a la de nuestros humildes amigos, el sistema de valores y de experiencias acumuladas en el día a día, es el que termina definiendo los argumentos de estos personajes, ahora si nos desalojamos del derecho a la individualidad, e intercambiamos la vida de nuestros cuatro amigos, podríamos esperar que sus posiciones cambien frente a sus roles. Es pro esto que puedo presentar la segunda "ley natural" del cambio, los distintos roles sociales de una sociedad, asegurara por lo menos numerosos puntos de vista frente aun mismo problema, ya que es la experiencia cotidiana de cada uno de los agentes y sus interacciones quienes terminan definiendo la individualidad. Esto asegura una combinación casi infinita de perspectivas frente a la sociedad y su proyección normativa.
continuara...
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